Cómo encontrar el maquillaje de tu boda y seguir sintiéndote tú

Por Equipo Proboda con Macarena Herrera · · 7 min de lectura

Novia sonriendo con la mirada baja, maquillaje luminoso y un tocado de perlas en el pelo

Este artículo lo firma Macarena Herrera, maquilladora y peluquera de novias en Murcia y formadora de maquillaje. Puedes ver más de su trabajo en su web. Te dejamos con ella.

Entre tendencias, fotografías de inspiración y opiniones, elegir tu maquillaje de novia puede generar más dudas de las que esperabas. El punto de partida está en conocerte: qué te gusta, cómo te reconoces y cómo quieres sentirte ese día.

Puede que tengas una carpeta llena de imágenes guardadas y todavía no sepas qué maquillaje quieres llevar en tu boda. O que apenas te maquilles y te preocupe verte demasiado diferente. También puede ocurrir lo contrario: te encantan los ojos intensos o los labios con color, pero has escuchado que una novia debería llevar algo más discreto.

Entre tantas referencias, es fácil acabar pensando en cómo se supone que debe verse una novia y olvidarte de cómo quieres verte tú.

Como maquilladora, mi manera de entender este trabajo parte de una idea: ser novia no es un estilo de maquillaje. Cada mujer tiene sus gustos, su historia y una forma propia de sentirse bonita. El maquillaje de su boda debe tener espacio para todo eso.

Macarena Herrera, maquilladora de novias en Murcia, en un retrato de estudio con fondo gris

Empieza por cómo te gusta verte

Antes de elegir colores o acabados, piensa en esos momentos en los que te miras al espejo y te sientes especialmente a gusto.

¿Cómo te maquillas cuando tienes una ocasión importante? ¿Qué rasgo te encanta destacar? ¿Hay algo con lo que nunca terminas de reconocerte?

Tu forma habitual de maquillarte aporta pistas, aunque tampoco tiene que marcar un límite. Puedes querer algo diferente para tu boda. Lo importante es que ese cambio nazca de tus ganas y que te sientas cómoda con él.

Unos ojos suaves pueden encajar contigo. Un delineado marcado, también. Llevar los labios rojos puede ser tan tuyo como elegir un tono discreto.

La intensidad adecuada es aquella con la que tú te reconoces y disfrutas.

Busca inspiración y ponle palabras

Las fotografías ayudan mucho cuando cuesta explicar una idea. Pero una imagen reúne tantas cosas —el rostro, la luz, el peinado, la edición— que conviene detenerse a descubrir qué te atrae realmente de ella.

Puede que hayas guardado una foto por la luminosidad de la piel y no por el maquillaje de ojos. O que te guste el color de los labios, aunque el conjunto te parezca demasiado intenso.

Cuando busques referencias, intenta completar esta frase: «De esta imagen me gusta…».

Ese pequeño ejercicio hace que la inspiración sea mucho más útil. A partir de ahí, tu maquilladora podrá interpretar lo que buscas y adaptarlo a tus facciones, tu piel y tus preferencias.

No necesitas encontrar una fotografía que contenga todas las respuestas.

Novia con sombra de ojos ahumada en tonos tierra, labios rojos y el pelo suelto ondulado

Cuenta también lo que no te gusta

A veces resulta más fácil empezar por lo que tienes claro que no quieres.

«Me incomoda sentir mucha cobertura». «No me gusta verme las cejas tan definidas». «Me encanta destacar los ojos, pero los labios oscuros me hacen sentir extraña».

Todo eso ayuda a conocerte.

En mi trabajo, escuchar estas preferencias forma parte del maquillaje desde el principio. Me interesa saber qué te ilusiona, qué te preocupa y qué necesitas para sentirte tranquila.

Y si todavía no sabes explicarlo, también está bien. No tienes que llegar a tu primera cita con el maquillaje decidido. Podemos darle forma juntas.

Utiliza la prueba para descubrir y ajustar

La prueba es un espacio para explorar cómo te sientes con una propuesta y hablar de lo que cambiarías.

Mírate de cerca y a cierta distancia. Observa el conjunto y presta atención a tus sensaciones: ¿te gusta cómo se ven tus ojos?, ¿te resulta cómoda la piel?, ¿hay algo que te distraiga cuando te miras?

Puedes valorar mucho un trabajo y, aun así, sentir que algún detalle no encaja contigo. Decir «no me veo» aporta la información necesaria para seguir ajustando.

A veces basta con suavizar una ceja, cambiar el tono del labio o modificar la intensidad de los ojos. Otras veces hace falta explorar otra dirección.

La confianza también consiste en poder decirlo con libertad.

Novia sonriente con maquillaje natural y labios granate mientras le peinan un semirrecogido con trenzas

Deja que tu boda aporte contexto

El vestido, el peinado, los complementos, el horario o el lugar de la celebración ayudan a construir el conjunto. También permiten hablar de aspectos prácticos, como la comodidad, la duración y los posibles retoques.

Pero tus gustos siguen teniendo un lugar central.

Puedes llevar un vestido romántico y sentirte tú con un delineado definido. Puedes celebrar una boda de tarde y preferir un maquillaje suave. Cada elección debe valorarse dentro de tu conjunto y de tu manera de ser.

El asesoramiento profesional está para ayudarte a encontrar ese equilibrio y explicarte las opciones con claridad.

Escucha tus sensaciones entre tantas opiniones

Durante los preparativos seguramente recibirás consejos bienintencionados. Tu madre te prefiere con más color, una amiga te recomienda algo que ha visto en redes y otra persona cree que deberías ir más natural.

Escuchar puede ayudarte. También puede hacer que dudes de algo que a ti sí te gustaba.

Antes de cambiar una decisión, pregúntate: «¿Yo también lo cambiaría o estoy intentando que todo el mundo esté de acuerdo?».

Es tu rostro y eres tú quien va a llevar ese maquillaje durante horas, entre abrazos, fotografías y emociones. Tu comodidad merece tener peso en la decisión.

Macarena Herrera perfilando las cejas de una novia durante los preparativos

Elige a alguien con quien puedas hablar

Además de mirar los trabajos de una profesional, presta atención a cómo te sientes al conversar con ella.

¿Te escucha? ¿Se interesa por tus hábitos? ¿Puedes contarle tus dudas? ¿Te explica por qué propone algo y acepta que quieras ajustarlo?

Para mí, maquillar a una novia implica acompañar una parte muy personal de sus preparativos. Quiero que se sienta escuchada, cuidada y segura; que pueda disfrutar de ese momento sabiendo que sus preferencias tienen espacio.

La técnica y el trato forman parte de la misma experiencia.

Cuando te mires, que estés tú

Quizá encuentres tu maquillaje en una piel ligera y unos ojos suaves. Quizá en una mirada intensa o en ese labial que llevas siempre que quieres sentirte especial.

Lo descubrirás probando, hablando y prestando atención a cómo te sientes.

Mi deseo es que, al mirarte al espejo el día de tu boda, te guste lo que ves y puedas disfrutarlo sin estar pendiente de si encajas en una imagen de novia.

Que te veas especial. Que te sientas cómoda. Que te reconozcas.

Macarena Herrera · Maquilladora y formadora

Maquilladora aplicando el labial a una novia en bata blanca durante los preparativos en casa

Si te casas en Murcia

Macarena Herrera maquilla y peina a novias, madrinas e invitadas en Murcia, Alicante, Albacete y Almería. Para la fiesta, también lleva su Glitter Bar y su Glow party con hora loca para bodas en Murcia. Puedes ver su perfil y pedirle presupuesto en Proboda.

El maquillaje sale en cada foto y en cada plano del vídeo, así que conviene coordinarlo con el resto de proveedores. En Proboda tienes fotógrafos de bodas en Murcia, vídeo de boda en Murcia e incluso pintores de live art en Murcia que retratan la boda en directo sobre el lienzo. Y si prefieres que alguien encaje la prueba de maquillaje en el calendario de preparativos, una wedding planner en Murcia puede coordinarlo todo.

¿Estás buscando profesionales para tu boda?

Pide ya presupuesto y recibe una respuesta rápida del profesional que necesitas.

Pide presupuesto